Ruido
- Las fuentes principales de ruido en el municipio de Toledo son el tráfico de vehículos, el turismo y el ocio, las obras y construcciones que se estén realizando y las actividades industriales.
- Las vías de circulación intensa son la N-400 (a su paso por la zona del Polígono de Santa María de Benquerencia), Avenida Barber, Avenida Europa, Avenida Madrid, Avenida de Portugal, Avenida de Francia, Cardenal Tavera, Marqués de Mendigorría, Avenida General Villalba, Duque de Lerma, Reconquista, Avenida de Castilla-La Mancha, Avenida de la Cava, Alfonso VI, Calle Alemania y Cuesta Carlos V, entre otras.
- El ruido provocado por la industria se concentra en el polígono industrial, por lo que, generalmente, no causa molestias al área urbana.
- El ruido producido por las obras no tiene una localización fija, tiene lugar a horas en las que la molestia no es considerable y es de carácter puntual.
- En relación con el ocio, las zonas más sensibles serían el Casco Histórico y el Barrio de Santa Teresa, ya que concentran un alto número de bares.
- Desde el ayuntamiento se cuenta con la Ordenanza reguladora de la Contaminación Ambiental, que en su título III, se encarga de regular la Contaminación Acústica.
- Como mecanismos de prevención el Ayuntamiento de Toledo tiene en marcha varios procesos: consulta previa (para la adjudicación de licencias de obra), comprobación de las medidas (previamente a la otorgación de la licencia de apertura), sistema de vigilancia continuo, articulado a través de protocolo de actuación ante una denuncia, mediciones de control por parte de la policía local y campañas en zonas críticas.
- El número de denuncias por ruido se incrementó en diecisiete del año 2001 (35 denuncias) al 2002 (52 denuncias), pero a partir de ese momento, en los tres años siguientes el valor se ha mantenido prácticamente constante o ha disminuido ligeramente (situándose en 46 en el año 2006), pese a que la población, los potenciales denunciantes, ha ido aumentando.
- Esta situación se podría justificar de dos formas:
- La sensibilidad de los toledanos respecto a esta reciente forma de contaminación no ha aumentado en los últimos años.
- Los niveles de ruido que generaban molestia o bien han disminuido o, cuanto menos, se han mantenido.
- Se estima necesaria la realización de un estudio acústico a nivel de municipio, con el fin de proceder a la zonificación acústica del mismo, permitiendo la definición de los valores límite de cada parte del territorio de tal manera que se asegure una mejor calidad del ambiente sonoro en las zonas más sensibles.