En 1991 la tasa general de actividad de la población de Toledo resultaba ligeramente superior a la media provincial (61,69% y 58,29%, respectivamente), siendo el desempleo municipal superior al existente en el conjunto de Toledo (12,58% y 12,09%). La estructura de ocupación de Toledo ofrecía una muy elevada especialización del sector servicios en relación a la provincia, tanto para la población masculina como femenina. En contrapartida la especialización era reducida para el resto de sectores de actividad.
La evolución en la última década presenta una trayectoria favorable y creciente en los aspectos demográficos y productivos, con notables repercusiones en la población activa y la ocupación. El contingente de ocupados ha aumentado un 43% en el municipio hasta alcanzar la cifra de 29.468 personas en el año 2001. Este incremento de los efectivos ocupados ha repercutido mayormente en el colectivo femenino (aumento de 5.500 ocupadas) que en el masculino (3.300 ocupados), por lo que, si se tiene en cuenta el inferior punto de partida de la población ocupada femenina, el incremento en términos relativos que ha experimentado ésta es muy superior (75%). Por su parte, el número de personas desempleadas se ha incrementado en la última década en un 21%, si bien y debido al aumento que ha experimentado el conjunto poblacional, la tasa de paro se ha reducido pasando de 12,58% a 10,8% en el 2001), siendo ésta desigual para hombres (8,57% de los activos) y mujeres (13,62% de las activas). De forma positiva cabe destacar que la tasa de desempleo femenino se ha reducido en 6 puntos en el último decenio.
Año 1991
Año 2001
La caracterización de la población ocupada por sectores económicos en la actualidad arroja un balance en el que el sector terciario habría absorbido la totalidad del incremento de ocupados e incluso más, ya que hay sectores que han visto reducido el número de ocupados, de forma que ocho de cada diez personas trabajan en este sector. Por su parte, el sector industrial se ha reducido en 454 ocupados, disminuyendo su peso del 22% de la ocupación total en 1991 al 11% en 2001.
Evolución sectorial de la ocupación (1991-2001)
Toledo dispone de una tasa de empleo que se ha mostrado creciente en los últimos años y se ha situado en 744 empleos por cada 1.000 habitantes en el 2006, siendo muy superior a la media provincial (380) y regional (354). Dispone en la actualidad de unos 57.726 empleos, lo cual es más que suficiente para cubrir la demanda de la población ocupada residente en el municipio (superávit próximo a los 25.000 empleos), aproximadamente y le permite ejercer las funciones de foco de empleo propias de una capital provincial y regional.
La estructura sectorial del empleo sitúa al sector terciario a la cabeza (50.710 trabajadores), seguido por la construcción (3.627), la industria (3.112) y, en último lugar, el sector primario (277). Desagregando a un mayor nivel de desglose, destaca entre las actividades industriales el subsector del metal (1.024 empleos) y el de alimentación (541 empleos), mientras que en el terciario destacan las actividades relacionadas con la “administración pública, defensa, educación, sanidad…” (22.742 empleos), “otras actividades empresariales” (7.513) y el comercio minorista (4.050). Así pues, se pone de manifiesto el elevado nivel de terciarización de la economía de la ciudad (87%), muy superior a la media provincial (40%).
La contratación laboral en la ciudad, al igual que en la provincia, se caracteriza por su elevada temporalidad, con tan solo un 3,7% de los contratos realizados en el año 2005 con carácter indefinido y un 4,2% de contratos de conversión a indefinido, lo cual lo sitúa en una posición ligeramente peor que la provincial, donde el total de contratos indefinidos, incluidos los de conversión, alcanza el 9%, un punto por encima que en la capital.
Estructura productiva
Toledo cuenta con un parque empresarial de 4.164 empresas en el año 2005, lo que supone una tasa de 55,12 empresas por cada 1.000 habitantes, inferior a la de España (65‰) aunque muy superior a la de la Comunidad Autónoma (42‰). Así pues, Toledo ciudad constituye el principal núcleo de actividad de la provincia en número de empresas y el segundo de la región (únicamente por detrás de Albacete), y representa un polo destacado de actividad y empleo.
La estructura productiva de Toledo presenta una industria especializada en el sector químico y en el papel y artes gráficas. Por otro lado, las empresas predominantes del sector terciario ponen de manifiesto la destacada función de capital provincial y regional en términos administrativos, comerciales (comercio minorista, hostelería y restauración, banca) y de servicios relacionados con la “otras actividades empresariales”.
En lo referente a los recursos productivos, Toledo cuenta con una reducida superficie municipal destinada a la explotación agrícola (39%), y aun teniendo mucha superficie forestal (casi la mitad de la superficie del término) son escasos sus recursos productivos, no explotándose en la actualidad la producción maderera. Por otro lado, cabe destacar la existencia en el término municipal de explotaciones extractivas y de materiales de construcción. El sector agrícola-ganadero ha experimentado una notable regresión a lo largo de los últimos años, siendo en la actualidad muy escaso su peso en la estructura productiva.
No puede olvidarse que uno de los potenciales de Toledo es su ubicación territorial, con una excelente emplazamiento geoestratégico respecto a la capital madrileña y su entorno metropolitano, al que se comunica mediante el Corredor de La Sagra (autovía radial A-42m) y la línea de tren de alta velocidad (AVE) Toledo-Madrid que permite reducir la distancia a la capital a 30 minutos. Todo ello favorece el asentamiento de nuevas empresas en la zona.
Por lo que refiere a la localización física de las actividades y las instalaciones, al margen del propio casco urbano, donde se asientan la mayoría de las instalaciones y actividades con destino al consumo y la satisfacción de las necesidades de la población (sector terciario), Toledo dispone de otro recurso importante, que es la existencia de un área poligonada para el desarrollo de la actividad industrial, el Polígono Industrial de Santa María de Benquerencia, que abarca una superficie bruta de 2.030.914 m2, estando la totalidad de las parcelas ocupadas. Al margen del polígono industrial, puede destacarse otro corredor de implantación de empresas, básicamente concesionarios y talleres de automóviles, implantados en el corredor que configura la A-42 en los términos municipales de Olías del Rey y Bargas, en su frontera con el de Toledo.
La demanda de trabajo en Toledo proviene principalmente de la población de entre 25 y 39 años de edad, la mayor parte provenientes del sector servicios. Además, se observa que el desempleo afecta de forma más intensa a aquellos colectivos con bajos niveles de cualificación (graduado escolar), si bien el ratio de desempleados con formación universitaria es superior en la capital que a nivel provincial. Por sexos, el colectivo al que más concierne es el de las mujeres.
A pesar de que la mayoría de la población ocupada de Toledo trabaja en el propio municipio (80%), el hecho de configurarse como capital provincial y regional y, por tanto, polo de empleo y actividad, implica la existencia de flujos pendulares muy elevados (cerca de 37.000 personas entre y salen del municipio por motivos laborales cada día).
En los últimos años y dados los expedientes de actividades clasificadas se observa que Toledo se ha caracterizado por ser un municipio dinámico en términos de iniciativas empresariales, la mayor parte de las cuales relacionadas con el sector servicios. Por otro lado, se destaca un mayor nivel de cualificación de los trabajadores, gracias a la existencia de un importante sector servicios que requiere de recursos humanos cualificados (sanidad, educación, administración, servicios profesionales, etc.). De esta forma, cabe destacar que la población ocupada con estudios universitarios trabaja en mayor proporción en el propio Toledo que fuera. Así mismo, los empresarios de Toledo trabajan principalmente en el propio municipio, lo que evidencia cierta dinamización empresarial.